Curación – Voluntad, Amor y Actividad

con No hay comentarios

kumar

Ocultamente hablando, la salud de un ser humano depende de la calidad de la voluntad, el amor y la actividad que este ser expresa. Según su calidad, dará lugar a una calidad de salud. La calidad de la voluntad decide la calidad de la respiración y la calidad del sueño. Similarmente, la calidad del amor que expresa este ser humano decide la calidad de su sistema circulatorio y nervioso, el funcionamiento del corazón y la asimilación del prana.

De la misma manera, la calidad de la actividad que tiene decide la calidad del funcionamiento de la asimilación y la eliminación. La ciencia médica tendrá que despertar a estos factores ocultos un día u otro, sin lo cual no se podrá hacer un progreso sustancial en materia de salud humana. La base de todos los problemas nerviosos, así como también de los problemas circulatorios y del corazón, se puede encontrar en la parte emocional de la actividad humana.

Hoy en día, la humanidad se está polarizándose excesivamente hacia las emociones. Las emociones irregulares, sin ritmo e impuras afectan a la corriente sanguínea y el sistema nervioso a través de los cuales actúa la fuerza vital. El sistema circulatorio y el sistema nervioso se enfrentan a un grado elevado de problemas en este momento y parece que el futuro será aún peor. La raza humana necesita aprender la importancia de un enfoque regulado del deseo, el sexo y la indiscreta acumulación de material.

La humanidad tiene que saber que la inofensividad, la actitud no manipuladora y la regulación del sexo y el deseo no sólo tienen fines morales, religiosos o espirituales, sino que también constituyen la base para una vida sana.

Hoy en día el yoga es conocido en todo el mundo, pero no se practica como lo pretendió su fundador. Si se siguen meticulosamente los dos primeros pasos del yoga, permiten una salud estable y digna de los seres humanos. El yoga no es solamente posturas físicas, sino que también propone diez virtudes básicas que llevan a uno a una voluntad, amor y actividad cualitativas. El yoga habla de:

  • inofensividad a nivel físico, emocional y mental;
  • alineamiento de pensamiento, palabra y acción, lo cual conduce a una vida no manipuladora y transparente;
  • vida sexual regulada;
  • actitud de no robar a nivel físico, emocional y mental;
  • no explotación y no agresión, dando como resultado la distribución justa de los recursos naturales a los semejantes;
  • pureza del entorno habitacional;
  • pureza interior – mental y emocional;
  • actitud alegre hacia la vida;
  • aptitud para aprender sobre una base diaria, y
  • ver la unidad de la vida y su diversidad en acción.

El fundador del yoga dice que estas cualidades otorgan un cuerpo saludable para la práctica del yoga. La actividad humana actual en general está muy lejos de estas normas de comportamiento. Pueden existir excepciones aquí y allá, pero hablando en general, la actividad humana es contraria a todos los principios de salud mencionados. El ejercicio humano para restablecer la salud es como limpiar un piso que está destinado a ensuciarse una y otra vez.

Aprender a través del sufrimiento es el hábito general de la humanidad. Sólo la necesidad extrema impulsa al hombre a buscar una solución y alivio. La fuerza vital, como dije anteriormente, funciona a través de la sangre y del sistema nervioso. El cuerpo etérico conduce la fuerza vital al interior del sistema humano desde la vida circundante. Cuando el ser humano está trastornado por sus pensamientos emocionales, altera la afluencia de fuerza vital. En consecuencia, el funcionamiento del cuerpo etérico se ve afectado.

Una vez que el hombre tiene un cuerpo etérico que no funciona adecuadamente, no transmite el prana suficientemente. La mayoría de las enfermedades relacionadas con el sistema nervioso y circulatorio se pueden poner en orden introduciendo los hábitos indicados anteriormente en los fundamentos del yoga. Los curadores y los médicos harían bien en saberlo.

También es importante que los curadores y los médicos comprendan las leyes que gobiernan al prana, su radiación y su magnetismo. Ello permitiría curar las enfermedades de la sangre, de las arterias y de las venas, de las afecciones nerviosas, de la falta de vitalidad, de la senilidad, etc.

Como se explicó, la calidad de la voluntad, el amor y la acción de un hombre decide la calidad de su salud. Cuando el amor se personaliza desde su estado impersonal y se limita a nuestra propia gente, lugares, propiedades y pensamientos, se convierte en un amor inferior. Ese amor inferior obstaculiza el libre flujo del prana. El prana es la sustancia planetaria pura o la esencia viva de la que está hecho el cuerpo vital del planeta. Es igualmente cierto en el caso del cuerpo vital del hombre. Asegurar la actividad circulatoria del prana sin impedimentos es curar.

Cuando la energía pránica no circula adecuadamente a través de los centros y se permite que se acumule en un centro, se instala la dificultad para la salud. Cuando el amor que todo lo impregna se personaliza y se limita a unos pocos, la circulación pránica se detiene. Por lo tanto, se considera que la curación es un acto de limpieza del sistema humano para eliminar los bloqueos de los impedimentos que se han creado. Aquí es donde el sanador y el paciente necesitan iluminarse. Esto se relaciona con el aspecto amoroso del ser humano.

También el aspecto de actividad del hombre necesita ser considerado para los fines curativos. La calidad de la actividad decide la calidad de la asimilación y la eliminación. La calidad de la acción depende a su vez de la calidad del pensamiento. Cuando el pensamiento está siempre dando vueltas alrededor de la comodidad personal, produce un proceso envolvente que da lugar al auto-condicionamiento. Este proceso de pensamiento auto-limitante provoca la detención del flujo pránico, y produce un remolino a su alrededor. De este modo el flujo se ve afectado. Por consiguiente, la descarga de excrementos se detiene y provoca estreñimiento. El estreñimiento constituye la piedra fundamental sobre la cual se construye la súper-estructura de la mala salud.

Si te gusta la Publicación, dale clic al café: ¡INVÍTANOS A UN CAFÉ! (pesos ARG)

Centro Escuela Claridad

El hecho de que la humanidad civilizada de hoy en día sufra substancialmente de estreñimiento es un indicio de la tendencia de la humanidad a la comodidad corporal personal. A medida que el cuerpo busca más y más confort, y cuando esta búsqueda es respondida, tienen lugar cristalizaciones y consolidaciones materiales en el cuerpo.

El cuerpo se vuelve rígido y las articulaciones pierden flexibilidad. Los cuerpos rígidos y las articulaciones sin flexibilidad aprisionan al hombre, el morador interno. Esos cuerpos no permiten un funcionamiento libre. Es por esta razón que el egoísmo y la comodidad se consideran fuentes potenciales de enfermedad, que tienen un impacto directo sobre la asimilación del alimento, así como también sobre la absorción y circulación de las fuerzas pránicas. Hoy en día el estreñimiento y la artritis han aumentado hasta niveles desproporcionados en todas las sociedades civilizadas.

Desde un punto de vista ocultista, la civilidad no está sólo para mejorar las condiciones físicas. Los hombres de las sociedades civilizadas no pueden soportar el calor y el frío, el viento y la humedad, ni pueden exponerse a un ligero aumento o disminución de la temperatura o a un poco de humedad. Un ligero aumento o disminución de la temperatura o una ligera humedad son muy molestos e incómodos para una persona civilizada. No puede adaptarse a los cambios de clima. Cuando se da una importancia desproporcionada a las comodidades físicas, los niveles de confort mental tienden a ser bajos. Esto también conlleva el círculo vicioso de generar irritación, preocupación y las enfermedades correspondientes.

Por lo tanto, desde el punto de vista ocultista, se considera que el egoísmo es más una condición enfermiza que una condición pecaminosa. La mayoría de los llamados pecados que se mencionan en las ciencias religiosas no son más que hábitos malsanos que provocan enfermedades, decadencia y muerte. La humanidad está así condicionada por su propia promoción de la prosperidad y el confort propios. Se considera que el servicio a la vida circundante es un antídoto para esta patética condición.

Todo maestro de conocimiento promueve el servicio, pero desafortunadamente incluso este servicio es utilizado también como un pedestal para el auto-engrandecimiento, el reconocimiento social y los correspondientes beneficios egoístas.

La actividad siempre está relacionada con el pensamiento. El pensamiento es el producto de nuestra voluntad. El pensamiento de bienestar para la vida circundante se llama buena voluntad. El pensamiento de nuestro propio bienestar es deseo a pesar de su impacto en el entorno. En otras palabras, los pensamientos sublimes se generan desde la voluntad y los pensamientos degenerados se llaman deseos. Tales deseos conducen a la enfermedad. Cuando las religiones dicen que el deseo es pecado, lo dicen sólo desde este ángulo. Los deseos egoístas tienen un proceso envolvente. En cambio, los pensamientos de buena voluntad tienen un proceso desenvolvente y fluido. La enfermedad es consecuencia de los primeros y la recuperación de la salud tiene lugar a través de los últimos.

Se puede ver que la ciencia oculta de la curación construye un puente entre la religión y la ciencia. El pecado de la religión no es sino la actividad auto-envolvente del hombre, y el sufrimiento atribuido al pecado por las religiones no es más que la enfermedad que resulta de la actividad auto-envolvente del hombre.

En ambos casos prevalece la ignorancia, y el conocimiento debería revelarse. Cuando se comprendan la voluntad, el amor y la actividad, la triplicidad esencial del pensamiento humano, la humanidad podrá encaminarse hacia las virtudes y la salud consiguiente. Mientras que esta actividad triple siga siendo cualitativamente mala, la salud seguirá siendo mala.

Siguiendo Juan A. Moliterni:

Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Canalizador, Reiki Ascensional Claridad, Ciencia Astrológica, Músico Arteosofia.

La Hermandad Blanca Universal, la jerarquía espiritual de Maestros Ascendidos, transfiere una antorcha, una Luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la Síntesis de oriente y occidente, de los Valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del Cosmos. Te invitamos a participar!

Últimas publicaciones de

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *