Meditaciones sobre el Tao

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meditaciones-taoNecesitamos abrirnos a lo que es singular, único, en esta época; sacarnos la cadena de las formas anticuadas, y adaptarlas a nuestras necesidades actuales.

Tao significa camino, senda.

El mensaje de estas meditaciones es que podemos verdaderamente aplicar el Tao, directamente a nuestras vidas.

1.- Meditación Fusión: “Tome el sol, y póngalo en su corazón. Tome la luna: llévela a su vientre. Baje la osa mayor. Fúndase en la Estrella Boreal”.

Desde lejanas visiones de los dioses, hemos llegado a una visión orientada a lo interno. Los que siguen el Tao buscan una relación con lo divino en la que no hay división: procuran un estado de Unidad.

Si el hombre es uno con su dios, entonces es lógico que no existan divisiones entre ambos. Si no existe división entre ambos, entonces él es dios, y dios es él. Esto no significa que una persona pueda hacer todo lo que los dioses -supuestamente-, son capaces de hacer. Más bien, alcanza un estado de ser y de comprensión en el que no existen distinciones, miedos o incertidumbres acerca de lo que es divino.

Esa es la razón por la que, a veces, nos proponemos atraer las estrellas a nuestro verdadero ser. Queremos fundirnos con el Tao. En esencia, nos volvemos el Tao. Y el Tao se transforma en nosotros.

2.- Meditación Rectificación: “Una desviación del ancho de un pelo en el centro, lleva a un error de cien millas en la orilla. Si tan leve es el esfuerzo, ¿por qué vacilar en poner las cosas en orden?”.

Hay mucha gente que se esfuerza en conocer el Tao. Con la más absoluta sinceridad, toman lecciones de música, leen las escrituras, aprenden lenguas extranjeras, estudian nutrición, se ponen ropas diferentes, y van a los templos, todo con la esperanza de llegar al Tao. Lamentablemente, por el ancho de un pelo, no lo alcanzan. Para que una persona abra los ojos al Tao, alguien tiene que darle una chispa. Tal vez esto es lo que se llama transmisión directa. Es extraño, pero esta es la única manera en que se transmite el conocimiento del Tao.

El conocimiento que proveen los libros puede ayudar a darnos profundos fundamentos teóricos, pero aún así la verdadera comprensión del Tao todavía se da de una persona a otra. No existe otra manera. De modo que, si tienes alguna verdadera comprensión del Tao, la obtuviste de alguien. Si conoces a alguna persona que necesite esa chispa, y se encuentra en condiciones de dársela, entonces hazlo. No seas egoísta. Hay tanta gente que busca una guía y no la puede obtener. Si puedes establecer esa diferencia al menos para una persona, entonces tienes un mérito realmente extraordinario.

3.- Meditación Barrido

El disco dorado de la aurora bordea los barrancos morados. La anciana se inclina para barrer los peldaños del templo. Lava cada piedra con amoroso cuidado. ¿Cuántos devotos tienen en cuenta su trabajo?”.

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Centro Escuela Claridad

En un templo magnífico, con su arquitectura como una expresión suprema del espíritu humano, un verdadero tesoro, generaciones de devotos han dejado ofrendas en los altares, cientos de monjes han alcanzado la iluminación en sus tierras consagradas, y miles han sido bendecidos en la vida y en la muerte en sus venerables salones. Sin embargo, lo que más conmueve es ver a una anciana que, en silencio, barre los peldaños. Es evidente su devoción. Su concentración es perfecta. Su minuciosidad, completa. Su acción, sin fama ni honores, muestra un espíritu verdaderamente bendito. Más tarde, personas adineradas van a hacer sus devociones. Niños, con juguetes de brillantes colores, corren por las grises piedras. Y monjes pasan en silenciosa plegaria.

De todos los que pasan, ¿cuántos tienen conciencia del santo servicio que les ha permitido expresar su devoción? Cuando el camino es lo único que tenemos para caminar, los que lo preparan deben ser verdaderamente reverenciados.

4.- Meditación Entorno

¿Cómo puedes vivir con el constante ruido del tránsito? ¿Con el hedor de la basura? ¿Con la vista de edificios, en vez de montañas? ¿Con el movimiento de las calles, en vez de los ríos? ¿Con la sensación del pavimento, en vez de la tierra?”.

Algunas zonas metropolitanas son famosas por su poder, su sofisticación, su historia, su lugar en la civilización. Estos lugares no pueden ser, también, centros de espiritualidad. Todo lo que hace falta es mirarlos con los ojos y el corazón abiertos. ¿Cómo podría echar raíz, allí, algo sagrado?

El ruido del tránsito es constante. En cualquier momento del día o de la noche, ese estruendo enloquecedor, esa vibración subterránea, interrumpe lo sutil. El aire no está limpio, sino lleno de polvo y hollín. Sobre todo cuando hace calor, el olor de la basura que se pudre se eleva desde los cimientos como el olor de la lepra. La tierra no puede respirar, sofocada bajo concreto, asfalto, acero y chatarra.

Algunas personas que viven en estos lugares se interesan en la espiritualidad. Quieren saber si es posible alcanzar un nivel alto en un entorno intensamente urbano. No es posible alcanzar una total realización en un entorno urbano. Porque alcanzar la realización significa alcanzar estados psico-físicos especiales. Esto requiere un cultivo silencioso, y una familiarización con lo sutil. Cuando el estruendo de la ciudad es todo lo que hay, ¿cómo se puede oír la canción de lo divino?

5.- Meditación Retiro

La actividad es esencial. Pero agotadora. Y es importante sólo en la superficie. Retírate en el Tao al final del día. El regreso es Renovación”.

Cada día está lleno de actividad. Corremos de una reunión a otra; hacemos toda suerte de planes para el futuro. Estas actividades son importantes, pero no son todo lo que hay en la vida. Aun cuando nos ocupemos de ellas, debemos recordar que todos los esfuerzos humanos son temporarios y provisionales.

No podemos dejar que nuestros logros nos separen de lo que realmente está sucediendo en el mundo. Es indispensable que nos retiremos para reflexionar sobre los sucesos del día, y que nos repongamos para continuar nuestro camino. No es necesario ir a un templo, a un lugar sagrado o a una habitación especial. No necesitamos un complicado ritual. Todo lo que necesitamos es una simple y natural vuelta hacia nuestro interior.

Esta es la razón por la que los seguidores del Tao usan siempre la palabra regreso. Reconocen que la actividad en la vida es necesaria, pero también reconocen la necesidad de regresar al Tao. En el Tao está la fuente de todas las cosas, y en la fuente uno se encuentra la renovación que necesita para seguir viviendo. Este movimiento de vaivén entre la fuente y la actividad de la vida, es el movimiento de todas las cosas.

6.- Meditación Triunfo

Gatea para comenzar, Triunfa para concluir, Renuncia para abandonar”.

¿Cuál es la anatomía de cualquier fase de la vida? Primero, viene una etapa de aprendizaje llena de una torpe lucha por adquirir destreza. Después, viene una fase en la que uno se pone a prueba en la competencia. Por último, hay una amable retirada del campo, pues una constante competencia no es un estilo perenne de vida.

Competir es siempre un problema arduo. Es, verdaderamente, un desafío para extraer lo mejor de uno. Cultivar una habilidad y no utilizarla, es como aprender otro idioma y no salir nunca de casa. Si pensamos en ganar, en el sentido limitado de vencer a los demás, caeremos en un peligroso egoísmo. Ganar puede ser concebido como un logro. Por ejemplo, si aprendes a nadar, eso es ganarle a tu propia ignorancia y pereza. Si entras en un concurso, y ganas, eso no es ganarle a los demás, sino alcanzar lo mejor de ti mismo. Los otros competidores son secundarios; es más importante que sepas dónde estás ubicado, que consolides tu posición, y que busques nuevos logros. Ese es el verdadero triunfo.

El triunfo en dosis adecuadas es el tónico más grande para el alma. Pero llevado a un extremo, la corroe. Una vez que hayas tenido tu cuota de triunfos, sabe cuándo salir. Cuando hayas alcanzado la cima, renuncia a competir. Entonces, empieza otra vez. Este es el secreto para moverse de una fase a otra de la vida.

7.- Meditación Conocimiento

La vida es Belleza, Terror, Conocimiento”.

Una parte esencial de seguir el Tao es la búsqueda de conocimiento. Todos los esfuerzos de auto-cultivo tienen el propósito de convertirnos en un vehículo adecuado para esa búsqueda. A veces, lo que aprendemos no es agradable. Con el aprendizaje, vislumbramos la vida como es realmente, y eso es algo difícil de soportar. Por eso es que el progreso espiritual es lento: no porque nadie nos revele los secretos, sino porque nosotros mismos debemos vencer nuestras predilecciones y nuestros miedos.

En todo lo que es vida existe una parte vulnerable de terror, sufrimiento, herida. En lo profundo de nosotros existen intensos miedos que han dejado ilesos a muy pocos. Los terrores de la vida nos rondan, nos atacan, nos dejan feas heridas. Para amortiguar los golpes, vivimos en la belleza, coleccionamos cosas, nos enamoramos, tratamos desesperadamente de construir algo perdurable en nuestras vidas. Consideramos a la belleza como la única cosa digna en esta existencia, pero la belleza no puede ocultar la aflicción, la violencia, lo azaroso, lo injusto.

Sólo la sabiduría extirpa este miedo. Si se nos mostrara toda la verdad, no podríamos tolerarla. Los detalles hermosos, tanto como los horribles, nos hacen humanos, y cuando el conocimiento amenaza mostramos nuestras locuras, es posible que nos demos cuenta de que no estamos listos para abandonarlas. Entonces, el velo se cierra nuevamente, y nos sentamos en meditación delante de él, tratando de prepararnos para el momento en que nos atrevemos a totalmente apartar la cortina (velo).

8.- Meditación Compasión

Una vez que has visto el rostro de Dios, ve Su rostro en cada persona que encuentres”.

El verdadero Dios no tiene rostro. El verdadero Tao no tiene nombre. Pero no podemos identificarnos con esto hasta que no tengamos un nivel muy elevado de discernimiento. Hasta ese momento, los dioses con rostros, y el Tao con nombres, serán más dignos de veneración y de estudio que las ilusiones del mundo.

Con un largo y sincero adiestramiento, es posible ver el rostro de Dios. La santidad no tiene nada que ver con la objetividad científica. Tiene que ver con un claro y profundo reconocimiento de la verdadera naturaleza de la vida. La actitud que tengas hacia tu Dios será distinta de la de cualquier otra persona hacia el Dios de ella: la divinidad es un reflejo de la comprensión que tienes. Si tu experiencia difiere de la de los demás, eso no invalida su propio sentido de santidad. Después de haber visto, ya no te quedará ninguna duda.

Conocer a Dios es la fuente de la compasión en nuestras vidas. Nos damos cuenta de que nuestra separación de los demás es artificial. No estamos separados de los demás, ni del Tao. Es sólo nuestro propio egoísmo el que nos lleva a definirnos como individuos. En realidad, una experiencia directa de Dios es una experiencia directa de la total universalidad de la vida. Si le permitimos que él cambie nuestro modo de pensar, entenderemos nuestra unidad esencial con todas las cosas.

¿Cómo es Dios? Una vez que veas a Dios, podrás ver Su rostro en cada persona que encuentres. Ve la LUZ en cada uno.

9.- Meditación Paloma

En el diario leí esta cita de un sabio: “Sucedió una noche, tarde. Me llamó la atención el batir de alas. Cuando miré hacia arriba la vi posada en un madero. La paloma trataba de salir, pero estaba desorientada, o herida. Se deslizaba en rápidos saltos en el cielo-raso, a través de los maderos. Al aterrizar en las ventanas azules, miraba hacia afuera, incapaz de atravesar la invisible barrera. Subí y traté de ayudarla a que saliera. Me dejó llegar muy cerca, pero no podía comprender mi lenguaje, ni mis acciones. Se escapó de mí, pero enseguida perdió altura y aterrizó en el piso. Bajé y la animé a salir. Le faltaba muy poco para encontrar la salida, pero entró en pánico, y al volar se estrelló contra una pared. Cayó sobre mi mesa de trabajo, respirando fuerte, con una pluma suelta a un costado del cuerpo. Sólo entonces pude ponerla en una caja, y cuidarla. Ella no podía comprender mi intención, y por eso se hirió. No pude ayudarla sin que se asustara. Pude ayudarla sólo cuando estuvo aturdida.

La naturaleza humana en su origen es una, y somos una unidad; el deseo y búsqueda de esa unidad se llama amor. ¿Estuvieron conectados alguna vez todos los seres vivos? Tal vez sí. Pero en este mundo, el dolor y la confusión existen junto con la búsqueda de amor y de compasión.

10.- Meditación Receptividad

Quiero hacerme una habitación vacía: silenciosas paredes encaladas llenas de sol. Y una brisa fresca a través de las abiertas ventanas”.

Algunos días son extremadamente fluidos, y todos los cursos de acción son igualmente atractivos. Antes de seguir nuestro libre arbitrio, es mucho mejor vaciarse, completamente. Entonces se pueden sentir las corrientes más sutiles de la vida. Debemos evitar el error de la acción al azar. La acción arbitraria, muy probablemente, no estará en armonía con la época. Es artificial, una estructura que imponemos desde nuestro pensamiento.

Esos movimientos son, invariablemente, formales y rígidos; no tienen la fresca perfección de lo natural. No tenemos suficiente paz. Sin embargo, nunca alcanzaremos la paz mediante la eterna acción. El agua que siempre se revuelve jamás tiene la oportunidad de volverse transparente. El árbol siempre golpeado por los vientos nunca puede crecer derecho. Hazte receptivo. La paz que buscas estará, enseguida, a tu alcance.

11.- Meditación Preocupación

La preocupación es adictiva: pone obstáculos a la compasión”.

La preocupación es un problema que parece ser muy común. Tal vez se deba a la naturaleza excesivamente avanzada de nuestra civilización; tal vez mida nuestra propia degradación espiritual. Cualquiera sea la causa, es evidente que preocuparse no es útil. Es un cáncer de las emociones; es la inquietud que se ha vuelto compulsiva. Afecta, destruye, gradualmente, a la mente y al cuerpo.

No sirve decir: “No pienses en eso”. Uno se va a preocupar todavía más. Es mucho mejor seguir en la senda, cambiando lo que se puede cambiar. Lo demás debe ser disuelto en la compasión. En este mundo de niños con inmunodeficiencia, injusticia racial, falta de equilibrio en lo económico, violencia personal y conflicto internacional, es imposible solucionar las inquietudes de todos. Basta con cuidarse a uno mismo, y hacer algo bueno por aquellos a los que encontramos. Eso es la compasión, y debemos ejercitarla aun frente a las más abrumadoras desigualdades.

Siempre que te enfrentes a un problema, da tu ayuda, si está en tu poder hacerlo. Después de actuar, retírate, y no te inquietes por ello. Sigue tu camino sin siquiera mencionárselo a alguien. Entonces no existirá la preocupación, porque ha habido acción.

12.- Meditación Reflejo

Luna sobre el agua. Siéntate en soledad”.

Si las aguas están apacibles, la Luna se reflejará perfectamente. Si nos apaciguamos, podemos reflejar perfectamente lo divino. Pero si nos ocupamos exclusivamente en las frenéticas actividades de nuestras tareas diarias, si buscamos imponer nuestros esquemas al orden natural, y si nos quedamos absortos en nuestras opiniones egocéntricas, la superficie de nuestras aguas se vuelven turbulentas. Entonces no podemos ser receptivos al Tao.

No existe ningún esfuerzo que podamos hacer para apaciguarnos. La verdadera calma llega naturalmente de los momentos de soledad en los que dejamos que nuestra mente se asiente. El agua turbia por el barro se asentará si no se la perturba, y así también se asentará la mente si se le permite estar en calma. Y así como el agua busca su propio nivel, gravitarás hacia lo sagrado.

Ni la Luna ni el Agua hacen esfuerzo alguno para lograr su reflejo. Del mismo modo, la meditación será natural e inmediata.

Namasté

Todo lo que necesitamos es la mañana. Mientras haya amanecer, existe la posibilidad que podamos enfrentar todas nuestras desgracias, celebrar todas nuestras bendiciones, y vivir todos nuestros esfuerzos como seres humanos.

La espiritualidad es algo que se ha convertido necesaria en estos tiempos convulsos. Sin embargo, es inherentemente superfluo. Lo necesitamos para recordarnos, para reforzarnos, integrarnos, realizarnos. Si pudiéramos simplemente reconocer el misterio de la noche y la gloria de la mañana, no necesitaríamos ni civilización ni religión. En su forma más simple, la vida comienza con el amanecer. Eso es bendición suficiente. Todo lo demás se vuelve plenitud inconmensurable.

Al amanecer, arrodíllate y da gracias por este maravilloso evento. Podemos pensar que las mañanas son tan comunes que son indignas de veneración, pero, ¿te das cuenta de que la mayoría de los lugares del cosmos no tienen mañanas? Este acontecimiento diario es nuestra bondad suprema.

Saluda al alba.

Ese es su milagro para presenciar.

Esa es la máxima belleza.

Eso es sacralidad.

Ese es tu regalo del cielo.

Ese es tu presagio de profecía.

Eso es saber que la vida no es fútil.

Eso es iluminación.

Ese es tu significado en la vida.

Esa es tu directiva.

Ese es tu consuelo.

Esa es la solemnidad del deber.

Eso es inspiración para la compasión.

Esa es la luz de lo último.

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Siguiendo Juan A. Moliterni:

Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Canalizador, Reiki Ascensional Claridad, Ciencia Astrológica, Músico Arteosofia.

La Hermandad Blanca Universal, la jerarquía espiritual de Maestros Ascendidos, transfiere una antorcha, una Luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la Síntesis de oriente y occidente, de los Valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del Cosmos. Te invitamos a participar!

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One Response

  1. marcia ottaviani
    | Responder

    Inmenso, intensa su amorosa claridad ineludible.

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