La Tarea Eterna

con 1 comentario

ciencia-del-corazonEn un mundo tan convulsionado como el de hoy no encuentro necesidad mayor que estar vigilantes de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Si nos alineamos con la energía del alma, pensamos en ella, oramos, meditamos, contemplamos, afloran en nosotros los pensamientos positivos, las palabras luminosas y las acciones de buena voluntad. El código del alma va encontrando vías de expresión en este mundo y lo va transformando. Es un servicio a la vida, es la eterna tarea de ser quien eres, es expresar la naturaleza de tu alma solar en cada pensamiento, en cada palabra, en cada acción.

La vida de hoy requiere que estemos supremamente atentos para poder tener en todo momento un pensamiento luminoso y un corazón comprensivo, de manera que permita la entrada de la luz proveniente de las altas esferas y esos centros cósmicos que emiten su luz sobre nuestro mundo.

Nuestro Universo es un universo de conciencia. Nuestro Dios es el pensador que con su pensamiento creó el universo. Toda la creación de nuestro mundo es el resultado de Su pensamiento dirigido y controlado. Su pensamiento sostenido arrastra todas las energías hacia una actividad evolutiva y cíclica de acuerdo con el patrón que El eternamente visualiza.

Nosotros, en nuestro mundo hacemos algo parecido, sólo que muchas veces no creamos de acuerdo con el programa establecido en nuestras almas sino como respuesta a los estímulos que nos llegan del medio ambiente y a los patrones de conducta grabados en nuestro subconsciente, muchas veces heredados de nuestro entorno familiar y cultural.

La primera lección de metafísica que todos hemos aprendido es que lo que tú piensas se manifiesta, que tu mundo externo es un reflejo de tu mundo interno. Todo lo bello, lo bueno y lo verdadero que buscas está en ti. Eres esa conciencia no local, eterna, luminosa que habita tu personalidad y trabaja por medio de ella con fines redentores.

De la misma manera que nuestro Logos planetario, el Señor del Mundo, que decidió crear este planeta con propósitos estrictamente redentores, así tu alma, tu verdadero ser, Tú, viniste a este mundo a transformarlo, a llenarlo de esa esencia que hay en ti, que es el amor y la luz de Dios.

Podemos decir que en la noche de los tiempos el planeta necesitó una luz especial que permitiera la aparición de una criatura que pudiera reconocerse a sí misma y reconocer el mundo que le rodeaba. Que pudiera formular pensamientos y expresarlos a través de la palabra. Que pudiera transformar la sustancia impregnándola de Luz, encarnando el amor de forma auto-consciente con la capacidad de elegir.

En pocas palabras, a imagen y semejanza de su creador. Y llegaste tú, en la noche de los tiempos, cual Prometeo, trayendo la luz de la mente y el amor del corazón y te encarnaste en un cuerpo animal otorgándole la facultad de pensar.

Pero llegó la Era oscura y el conocimiento de quién eres en verdad se fue oscureciendo y la conexión con la verdad interna se fue perdiendo y entramos en el materialismo, que es creernos que somos el cuerpo y sus facultades. Nos olvidamos del origen y de la verdadera esencia y empezamos a morir. Porque para el que en verdad se conoce, la muerte es sólo el abandono de un cuerpo, nunca un fin.

En este tiempo glorioso que nos ha tocado vivir se levanta una luz en el horizonte planetario con la capacidad de retirar el velo de la ignorancia que oculta nuestro origen y nuestra verdadera naturaleza. Pero si nos mantenemos enfocados en lo que no es un principio, en las sombras proyectadas, retardamos la llegada de la nueva conciencia, que no es otra cosa que recuperarnos a nosotros mismos, el ángel solar que vino a redimir este mundo por presencia y por amor.

Si te embarcas en la propaganda del sistema dominante que se basa plenamente en el materialismo, en donde el tener reemplaza al ser y lo entretiene con el hacer para que no se dé cuenta, entonces la vorágine te atrapa y la vida se desplaza sin trascendencia.

Vivamos conscientemente, reconociendo a cada instante la Presencia de la Divinidad en toda la creación y en especial en nuestro corazón. Dejemos brillar esa Luz que tenemos dentro e iluminemos el camino de aquellos que nos acompañan. Y hagámoslo juntos, porque juntos podemos más, porque en lo profundo de la vida Somos Uno. El Alma Humana.

Y desde esa fuente divina que somos, te invito nuevamente a participar en el servicio de Llama Violeta.

Un abrazo en profunda unidad y servicio.

Carmen Santiago

Compartiendo Comprensiones

Hermanos, nos acercamos al punto más alto de iluminación del año con el Festival de Wesak, Luna Llena de Tauro, Festival del Buda.

¿Cómo podemos nosotros acompañar desde nuestras pequeñas vidas, este Festival que es uno de los tres principales del año?

Nosotros, los que sabemos que el Alma se expresa a través de nuestras formas, de nuestras personalidades, somos los indicados para apoyar desde nuestras Almas, desde el Alma de los grupos de los que formamos parte y desde el Alma Una de la entera Humanidad.

Cuando nos conectamos con el Alma y el Alma actúa en nosotros, nos damos cuenta, todo es claro, amoroso, todo fluye y nos sentimos en paz, esa paz que no depende de lo que ocurre a nuestro alrededor, sino que surge desde lo profundo de un corazón ardiente.

Uno de los elementos más sencillos para conectarnos con el Alma, es nuestra propia y personal entrega. Cuando podemos decir desde lo profundo de nuestro ser: “Aquí Estoy ofrecida, ofrecido, me entrego a la Luz de mi Alma, al Amor de mi Alma, porque ella expresa la Voluntad y el Plan de Dios”. Es en esa entrega, en ese momentáneo olvido de nosotros mismos, en ese darnos, sabiendo que el Alma sabe siempre cual es el Plan y lo ejecuta, en ese darnos sin condición esta una llave maestra de la gran comunión, dentro de nosotros, del Espíritu y la Materia, del Alma y su instrumento: nuestra personalidad.

En estos días previos al Festival decidamos juntos, porque juntos siempre podemos más, entregar nuestros pequeños seres, a la Luz de Cristo, a la Luz de Maitreya, a la Luz del Buda, ofreciendo nuestras mentes, nuestras emociones y deseos, nuestros cuerpos de energía y nuestros cuerpos físicos, para que sean impregnados de esa Luz y que ella descienda a raudales sobre nosotros, los Humanos de la Tierra y a través de nosotros que somos uno con toda la raza humana, se impregnen todos los seres que viven en este bendito planeta.

La respiración es la varita mágica que viene en nuestra ayuda y facilita nuestra concentración, nos lleva de lo externo a lo interno y de la forma al Sol. Respiremos juntos el aire del Festival donde el Buda entrega al Cristo toda la Luz, la Voluntad y el Amor que necesita el planeta con todo lo que respira en su atmósfera, para un año de buena voluntad, de espera confiada. Participemos de las meditaciones “on line” del día del Plenilunio.

Entreguémonos con la total entrega del niño que salta a los brazos de su padre, de su madre, en la confianza absoluta de que será abrazado y sostenido. Es esa entrega la que muestra nuestro amor a Dios, en esa entrega todo es posible y la fuerza transformadora de lo Superior actuará sobre todo lo manifestado.

Recordemos lo que el poeta cantó: “solo el amor (amor de entrega sin condiciones) engendra la maravilla, solo el amor convierte en milagro, el barro”.

Marta Paillet

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Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Canalizador, Reiki Ascensional Claridad, Ciencia Astrológica, Músico Arteosofia.

La Hermandad Blanca Universal, la jerarquía espiritual de Maestros Ascendidos, transfiere una antorcha, una Luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la Síntesis de oriente y occidente, de los Valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del Cosmos. Te invitamos a participar!

Juan Angel Moliterni
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One Response

  1. Avatar
    Viviana
    | Responder

    Mil gracias. Perfectamente es así. Mi guía constante. Mi alma

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