Gregg Braden introduce un argumento central que sostiene toda su propuesta: la biología humana posee capacidades extraordinarias que apenas comenzamos a comprender desde la ciencia moderna. Este planteamiento intenta desmontar una idea muy extendida en la cultura contemporánea: que el ser humano es una estructura biológica limitada que necesita ser mejorada o reemplazada por tecnología.
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La Biología de lo Indestructible
Los científicos realizaron un descubrimiento extraordinario: descubrieron que, cada vez que ustedes -mujeres- conciben una nueva vida en su vientre (incluso si el embarazo no llega a término), la sangre de ese bebé circula por su cuerpo y la sangre de ustedes circula por el cuerpo de ese feto.
Pues bien, lo que los científicos han descubierto es que el ADN de su hijo está presente en esa sangre. Y este se aloja en ciertos órganos de su cuerpo, principalmente en el hígado. Así pues, ustedes llevan en el hígado el ADN de cada hijo que han concebido. ¿De acuerdo?
Ya vimos anteriormente que el ADN es una antena fractal. Eso significa que se comunica mediante múltiples señales simultáneas. Por eso una madre tiene una conexión intuitiva tan profunda con su descendencia, con su hijo. Porque el ADN de ella -que es el mismo ADN de su bebé- se comunica y está en interacción constante con el ADN de ese hijo, sin importar en qué parte del mundo se encuentre.
Es también la razón por la que duele tanto cuando una madre pierde a un hijo, duele cuando un hijo pierde a su madre, duele cuando un adulto pierde a su madre. Y les diré algo: cuando perdí a mi madre, no estaba preparado para ello. Mi mente racional sabía que iba a suceder, pero había una parte de mí que no estaba emocionalmente lista. No es algo en lo que uno pueda volverse experto, ya que no se tiene mucha práctica.
Me sorprendió el gran impacto que tuvo en mí. Recibí apoyo psicológico para el duelo y me resultó muy útil. Pero el misterio es: ¿por qué ocurre esto?
Ahora sabemos que existe una razón científica. El ADN de la madre está en comunicación con el ADN del hijo. Es una comunicación bidireccional que perdura mientras alguno de los dos esté en esta Tierra. Estamos tan profundamente conectados que la intuición nos avisa, incluso si él es ya un hombre adulto en un campo de batalla al otro lado del mundo.
Se trata de una tecnología de comunicación avanzada y sofisticada. Y profundizaremos en ello. Pero me parece interesante que contemos con esa capacidad.
Más allá de los límites de la física, existe una parte de nosotros que no está sujeta a las leyes físicas. ¿De acuerdo? Y esa es precisamente la definición de divinidad. Si no estás sujeto a las leyes de la física, estás trascendiendo dichos límites. Esa es tu divinidad; así de poderoso eres.
Por eso existe un esfuerzo concertado para reemplazar tu biología con tecnología, ya que de ahí proviene tu poder. Eres mucho más vulnerable a las ideas y agendas de otras personas si no tienes acceso a tu divinidad. Te vuelves más vulnerable a esas ideas porque te sientes impotente y vives en ese miedo.
Así que lo que estamos haciendo es celebrar nuestra condición humana al abrazar la verdad de lo que esta significa para nosotros. Hemos dicho que la memoria y la información de tu divinidad residen en el Campo. Por eso quiero que sepas que nunca estás solo cuando se trata de información. Si algún día te sucede algo y te encuentras en un lugar donde no hay nadie a quien preguntar -sin Google, sin teléfono que funcione, o lo que sea- y tienes que elegir y tomar decisiones, quiero que sepas que nunca estás solo.
Y quiero que sepas por qué: porque las respuestas objetivas se encuentran en ese Campo. Ese Campo posee todo el conocimiento y toda la sabiduría. Es lo que llamarías tu Yo Superior; muchas personas en la comunidad espiritual lo denominan así. Se trata de acceder intencionalmente -a través del corazón- a ese Yo Superior y a las respuestas objetivas.
Entonces, ¿por qué no el cerebro? ¿Por qué no usarías el cerebro?
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Bueno, piensa en esto. Piensa en ello con el cerebro. Sabes, el cerebro es un órgano de polaridad. El hemisferio izquierdo se encarga de la lógica y las matemáticas, las formas y los números, y el hemisferio derecho se ocupa de los colores, las emociones y los sentimientos. Y todo está bien, funcionan juntos, pero aquí está el problema.
Si intentas resolver un problema y le pides al cerebro que lo resuelva, como una relación, si estás en una relación y estás indeciso: “¿Me quedo o me voy?”. Si le haces esa pregunta a tu cerebro, tu cerebro te volverá loco, porque te hará rebotar de un lado a otro entre el hemisferio izquierdo y el derecho. A eso se le llama los “bucles del ego”, porque eso es lo que hace el cerebro: es un órgano de polaridad.
Así que tu cerebro siempre tendrá un lado bueno y uno malo. Tu cerebro siempre va a tener un “correcto” y un “incorrecto”, éxito y fracaso, digno y no digno, y enfermo y sanado. Así es el cerebro en polaridad. Y a veces necesitamos esto, y es bueno.
Cuando te haces preguntas objetivas y te las planteas a ti mismo, debes preguntarle a tu corazón con coherencia. Y eso es lo que vamos a hacer, con coherencia. Y lo haremos juntos. Pregúntale a tu corazón con coherencia. ¿Por qué? Porque tu corazón no es un órgano de polaridad. En tu corazón no hay un lado derecho ni un lado izquierdo, ni lo bueno ni lo malo, ni lo correcto ni lo incorrecto.
El corazón es realmente rápido. Cuando le haces una pregunta a tu corazón, nueve de cada diez veces, la respuesta llega antes de que termines de formularla. Porque el hecho de preguntar es la formalización de una pregunta que ya está ahí. Así que pregúntale a tu corazón; es un procesador muy rápido y real.
Así que, en el poco tiempo que tenemos juntos, lo que me gustaría hacer es simplemente guiarte a través del proceso para que lo comprendas, y luego te invitaré a practicar. Y creo que lo más importante es la confianza, que puedas confiar en la información que viene de tu corazón.
Si no estás familiarizado con esto y no estás preparado, tendrás dudas. Y quiero que tengan esta herramienta porque en los próximos cinco años, desde ahora hasta el año 2030, verán que se les proporcionará información en las redes sociales. Se lo escucharán de sus amigos. La verán llegar desde esferas superiores. Y dirán: “¿Esto es real? ¿Es verdad? ¿Qué debo hacer?”, y cada persona a quien le pregunten les dará una respuesta diferente, o no habrá a quién preguntar porque, por la razón que sea, esa tecnología no estará disponible.
Y quiero que te sientas empoderado. Quiero que sepas que nunca estás solo. Siempre tienes la información que es verdadera y adecuada para ti. Y siempre la has tenido. La clave es desarrollarla y confiar en ella. ¿Estás de acuerdo conmigo en eso? ¿Podemos hacerlo?
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Cómo formular la pregunta
Entonces, en coherencia, esto es lo que vamos a hacer. Te voy a invitar a que le hagas una pregunta a tu corazón. ¿Cómo lo haces? Te voy a invitar a que comiences con las palabras: “Mi corazón”. Y esta es la razón. Si simplemente lanzas una pregunta al Universo, hay mucha energía ahí afuera que estaría encantada de actuar a través de ti para darte esa respuesta.
Y tú no sabes qué es esa energía. No sabes qué seres desencarnados o qué, ya sabes, no sabes qué hay ahí afuera. Así que cuando dices “mi corazón”, no hay ambigüedad. Estás dirigiendo la respuesta a la red neuronal del corazón que está sintonizada con el Campo. “Mi corazón”.
Te voy a invitar a ser breve. Pregunta en una sola oración. ¿De acuerdo? Probablemente tu corazón te conoce. Probablemente ha estado contigo la mayor parte de tu vida, creo, para la mayoría de nosotros. Así que tu corazón no necesita un preámbulo. No tienes que decir: “Bueno, cuando tenía cinco años, tuve esta experiencia…”. Tu corazón sabe todo eso en una sola frase. Haz una pregunta de manera que tu corazón pueda responderla. Sé directo. Sé conciso. Haremos esto juntos. Te guiaré a través de algunas preguntas. Y sé personal.
Tu corazón no puede responder por otra persona. Hay un millón de factores que influyen en la experiencia de otra persona: vidas pasadas, karma. Es posible que no sepas nada de eso. Puedes especular, pero tal vez no lo sepas. Así que, sé personal, ¿de acuerdo? Cuando tu corazón responda, será muy similar.
Las respuestas serán breves. Serán concisas. Serán directas. Serán objetivas. No te juzgarán a ti ni a otra persona. No juzgan. Y serán seguras. Tu corazón nunca te pedirá que hagas nada que te haga daño. Esa es la belleza de usar un proceso como este en lugar de una sustancia química o una droga. Mucha gente dice: “Bueno, Gregg, ya sabes, tengo estas experiencias en las ceremonias chamánicas y todo eso”. Y todo eso puede estar bien. Ahí está el problema. Si usas una sustancia química para entrar en este espacio y tienes una mala experiencia, te quedas atrapado hasta que esa sustancia deje de hacer efecto, hasta que tu cuerpo la elimine.
Si estás en coherencia de manera adecuada, nunca tendrás una mala experiencia. Si tienes una mala experiencia, lo único que tienes que hacer es respirar, abrir los ojos, desconectarte y empezar de nuevo. Y eso es todo. Porque eres así de poderoso.
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Nota. Publicado en Gregg Braden Official. Desgrabación y traducción: Susana Peralta, 18 de septiembre 2026, del libro Puramente Humanos. Edición y Difusión: Juan Angel Moliterni (www.escuelaclaridad.com.ar). Se autoriza la redistribución de este boletín e información personalmente y vía Internet con la condición de que el contenido permanezca intacto, de que se respeten los créditos del servicio, los autores, los editores y se mencionen la fuente y enlaces correspondientes. Ayúdanos a distribuir información de vanguardia, reenvía este LINK a todas las personas potencialmente interesadas, gracias.
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