Ansiedad
Kryon señala que, ya avanzada la mitad del año y dentro de este proceso de cambio dimensional, algunas personas pueden experimentar una inseguridad difícil de definir, no necesariamente vinculada con un acontecimiento concreto ni solamente con el futuro:
“Algunos de ustedes están inseguros acerca de, yo diría, casi todo; no solo del futuro. Están inseguros” (Kryon).
No se trataría, por tanto, de un temor puntual, sino de una incomodidad de fondo frente a lo que está sucediendo en la propia vida, en las relaciones, en el entorno y también en el planeta. Precisamente porque esa sensación no siempre tiene una causa identificable, puede transformarse fácilmente en ansiedad.
Parte de esa incertidumbre surge porque estamos atravesando un territorio para el cual no existen referencias anteriores. Los patrones con los que aprendimos a interpretar la realidad ya no resultarían suficientes para comprender completamente lo que está ocurriendo.
“Nunca has estado en esta vía. Aquí estás, se diría, caminando hacia un futuro en el que la realidad es diferente” (Kryon).
La dificultad no estaría entonces solamente en aquello que cambia, sino en que todavía intentamos comprender lo nuevo utilizando parámetros pertenecientes a lo conocido.
De allí puede surgir esa extraña sensación de estar esperando algo sin saber exactamente qué. La invitación consiste en dejar de interpretar permanentemente lo desconocido como una amenaza y comenzar, poco a poco, a reconocer el cambio como parte de una nueva normalidad.
No se trataría de anticipar qué va a suceder, sino de desarrollar la capacidad de permanecer presentes incluso cuando todavía no sabemos lo que viene.
…
Los problemas de sueño
Esta incertidumbre también puede expresarse durante la noche.
“¿Cuántos de ustedes tienen problema para dormir en la noche?” (Kryon).
Kryon relaciona esta dificultad con una antigua expresión: esperar que “caiga el otro zapato”. Es decir, permanecer inconscientemente atentos a la posibilidad de que algo ocurra.
Desde esta perspectiva, el insomnio o el sueño inquieto formarían parte del mismo estado general de alerta: el cuerpo quiere descansar, pero una parte de la consciencia continúa observando el horizonte.
No necesariamente porque exista un peligro concreto, sino porque algo dentro de nosotros percibe que el paisaje está cambiando.
Sin embargo, este período no debe entenderse como permanente:
Si te gusta la Publicación, dale clic al café: ¡INVÍTANOS A UN CAFÉ! (pesos ARG)
“Todas estas cosas serán temporarias. Esto también pasará” (Kryon).
La adaptación, entonces, no consistiría en regresar necesariamente al estado anterior, sino en permitir que el organismo y la consciencia encuentren una nueva forma de equilibrio dentro de una realidad que se percibe diferente.
…
La sensación de que la vida “no se siente real”
Otra manifestación posible de este proceso es una modificación difícil de explicar en la percepción cotidiana.
“Ahora bien, eso es una sensación esotérica, pero algunos de ustedes la tienen. Esta vida de ahora, la realidad en la que estoy, no se siente del todo la misma” (Kryon).
La vida continúa. Las personas, las casas, las calles y las actividades siguen allí. Sin embargo, algo puede sentirse distinto, como si aquello que antes parecía completamente sólido comenzara a mostrar una profundidad diferente.
Esta percepción no debe ser descartada automáticamente:
“¡Y tienen razón! Lo están percibiendo” (Kryon).
El problema aparece cuando el cuerpo, la mente y la estructura psicológica intentan interpretar esa percepción únicamente desde los antiguos parámetros. Entonces, aquello que podría vivirse como una ampliación de la sensibilidad puede transformarse en ansiedad.
“Pero toda su consciencia, su cuerpo, su psiquis, todo eso, lo ve y reacciona a ello, otra vez, con ansiedad” (Kryon).
Quienes están experimentando estos cambios participan de la transición hacia un paradigma diferente:
“Tú eres el precursor de una nueva dimensión. De un nuevo paradigma de vida, donde compasión y amor muy bien podrían ser las metas primordiales, en lugar de la codicia, la ira, la guerra” (Kryon).
La dificultad consiste precisamente en que no existe un mapa completo para atravesar esta experiencia. Se está intentando comprender algo nuevo con una consciencia que todavía conserva muchos de los mecanismos con los que interpretaba la realidad anterior.
Por eso pueden coexistir cansancio, incertidumbre, alteraciones del sueño y una cierta sensación de extrañeza respecto de la vida conocida. Estas experiencias no serían necesariamente indicios de que algo está fallando, sino posibles manifestaciones del proceso de adaptación a una percepción más amplia.
Y esa ampliación conduce inevitablemente hacia otra cuestión todavía más profunda: ¿qué sucede cuando no solo cambia nuestra percepción de la realidad, sino también aquello que considerábamos verdadero?
…
Cambio en la verdad misma
La verdad suele ocupar, para el ser humano, el lugar de lo definitivo. Cuando algo ha sido comprendido y aceptado como verdadero, tendemos a convertirlo en una conclusión.
Sin embargo, Kryon propone otra posibilidad: que una verdad pueda ser válida y, al mismo tiempo, incompleta.
“Porque para ustedes la verdad es absoluta. Cuando alguien dice ‘Esta es la verdad de las cosas’, trazas una raya y dices ‘sí’, y no puede haber nada más que mejore esa verdad. Hasta que descubres que sí hay algo más” (Kryon).
Entonces aparece la necesidad de recalibrar.
No necesariamente porque aquello que creíamos fuese falso, sino porque descubrimos que la realidad era mayor que nuestra capacidad de comprenderla.
La ciencia ofrece numerosos ejemplos de este proceso. Un modelo puede explicar adecuadamente determinados fenómenos durante años hasta que un nuevo descubrimiento revela una dimensión que antes no podía observarse. Lo anterior no siempre desaparece: en ocasiones queda incluido dentro de una comprensión más extensa.
Algo semejante podría ocurrir también en el terreno espiritual.
“¿Qué pasa si la verdad acerca de la Fuente Creadora de este universo empieza a moverse un poco? ¿Qué tal si se vuelve más grande que lo que pensaban? ¿Qué tal si incluye la vida en otros planetas? ¿Qué tal si incluye…” (Kryon).
Aquí aparece una distinción fundamental.
No se trataría tanto de que la verdad misma cambie, como de que cambie nuestra relación con ella. Aquello que considerábamos completo puede revelarse como una parte de algo mucho mayor.
Una verdad más amplia no necesariamente destruye a la anterior. Puede contenerla, profundizarla y colocarla dentro de un contexto nuevo.
“Prepárate para que algunas de las cosas básicas que sentías que eran verdad absoluta, se mejoren; no se reescriban; solo se mejoren. ¿Es posible que todo lo que pensabas sobre el Creador, la Fuente, sobre el Dios interior, fuera un poco más grande que lo que imaginabas?” (Kryon).
Quizá esta sea una de las claves más importantes de todo el proceso.
Lo que está cambiando no sería solamente el mundo que observamos, sino también la capacidad desde la cual lo observamos.
Cuando la consciencia se amplía, algunas antiguas certezas dejan de funcionar como fronteras y comienzan a convertirse en umbrales.
Desde esta perspectiva, el levantamiento del velo representa justamente una ampliación de aquello que el ser humano es capaz de percibir acerca de sí mismo:
“Querido, esta es la energía de tu alma que empieza a entrar en lo que es el área de manifestación de tu consciencia. Palabras grandes. Creo que ustedes saben qué quiero decir. El velo se está levantando y ustedes empiezan a sentirlo” (Kryon).
La propia alma no estaría apareciendo porque antes estuviera ausente. Lo que estaría modificándose sería nuestra capacidad de reconocerla, sentirla y permitir que participe de manera más consciente en la experiencia humana.
Y entonces la transformación adquiere otra dimensión.
La ansiedad, la incertidumbre, los cambios en el sueño, la sensación de que la realidad ya no se percibe exactamente igual y la revisión de antiguas certezas dejarían de ser fenómenos completamente separados.
Podrían constituir distintas expresiones de un mismo proceso: una consciencia aprendiendo a habitar una realidad más amplia que aquella para la cual había sido acostumbrada.
…
…
Deja una respuesta